miércoles, 4 de febrero de 2015
Puesto que imagino que muchos de vosotros tendréis curiosidades sobre este país al otro lado del planeta, abro esta sección donde intentaré responder las preguntas que me pueda ir encontrando en los comentarios, así como curiosidades de la vida nipona.
Empezad ya a bombardearme con lo que se os ocurra. ¿Son los japoneses robots? ¿Qué mes llueve más? ¿Qué es lo más raro que se puede comer? Cualquier pregunta vale.
Y ya puestos, dejo como curiosidad que aquí es normal general oír durante toda la noche gatos maullando. Pero no maullando en plan celo. Aquí maúllan como si los estuvieran atropellando. Es terrible. A veces no sabes si es una persona gritando o un gato.
Cualquiera duerme así.
Ale, espero vuestras preguntas. Nos leemos.
sábado, 31 de enero de 2015
Nos fuimos al izakaya, que resultó ser karaoke. Y bebimos y comimos. Pero sobre todo bebimos. Lo de comer era picoteo, siendo generoso con la definición. La cerveza corrió por litros. Y el compañero de clase me dijo que de aquí al final de la noche cantaría. Y vaya si tenía razón.
Al principio me negué rotundamente. Pero me animé. Primero canté "Black is black" a dúo. Y luego, porque sí, me animé con una canción en japonés. Me sé muchas canciones en japonés de memoria. Pero eso no significa que lo que yo me sé sea exactamente la letra de la canción.
jueves, 29 de enero de 2015
Hoy hemos empezado con los kanji. Esos dibujitos extraños que componen el japonés.
Claro, hoy hemos empezado con los básicos. Por ejemplo, el que parece una montaña y significa montaña (山). Pero no, no es tan fácil. Porque ese dibujito puede decirse como "yama" o como "san". Y depende de su posición y contexto. Y recordemos que es de los primeros y fáciles. Vamos, un infierno. Veremos qué pasa cuando lleguemos a "lotería", que no es ni más ni menos que 鬮. Para que os hagáis una idea, os dejo una muestra de lo que ha pasado con nuestras cabezas hoy en clase.
martes, 27 de enero de 2015
Me pasé mi juventud viendo anime de toda clase y contenido. También lo veo ahora, pero no con el mismo entusiasmo. ¿Será la edad? En cualquier caso, ahora veo que todas aquellas horas que me pasé frente al ordenador viendo anime subtitulado no fueron del todo en vano.
Ahora me resulta mucho más fácil memorizar muchas palabras gracias a ello. Itsumo (siempre), tottemo (muy), y otras tantas que se repiten con bastante frecuencia.
Pero más allá de eso, ahora me doy cuenta de que los autores de anime a veces pecan de poco originales. Solo que claro, esto se aprecia solo en su propio país. Y para nosotros resulta exótico.
Así me he encontrado con algunas palabras que coinciden con nombres de personajes, como Omoi o Karui (ligero y pesado).
También me ayuda a recordar muchas de las canciones que he oído, aprendido o jugado a lo largo de estos años, como por ejemplo, la palabra taisetsu (importante) en 大切なもの, de Road of Major.
El japonés es un poco más fácil cuando tienes este transfondo.
Sigo estudiando adjetivos. Hasta la próxima.
lunes, 26 de enero de 2015
Ayer se me pasó hacer la Review semanal, pero como hay semanas en las que no hay nada, ya haré reviews de cuando en cuando, no necesariamente semanales.
Esta semana tenemos el viernes una tarde de izakaya con la escuela, y el sábado me toca mudanza, lo que conlleva volver al ayuntamiento para cambiar todos los papeles de residencia y tarjeta sanitaria, entre otros. También tengo una excursión a Shibamata, que es un barrio antiguo en la periferia de Tokyo, y seguramente una visita al templo del parque Yoyogi, ya veré.
Mientras, en la tele están anunciando peces robot para tu pecera. Piénsalo. No ensucian ni comen. Todo ventajas.
sábado, 24 de enero de 2015
Este sábado me he ido de caminata por el monte Takao. Es un monte al que se llega en unos 40 minutos desde Tokyo, y es punto de caminata frecuente dado que no está lejos ni es muy caro llegar.
Ha estado muy bien el paseo, aunque mis piernas no piensen igual. Pude comer un dango casero, que desgraciadamente no estaba tan dulce como esperaba, y también repusimos fuerzas en un restaurante donde los precios eran claramente para turistas...
miércoles, 21 de enero de 2015
En mi primer examen logré un 99 de 100, pero no tiene mérito alguno, era extrafácil, hubo quien sacó el 100/100 tranquilamente. Hoy hemos empezado con los libros de texto. Hasta ahora eran cuadernillos "Rubio" con cositas básicas, asi que la cosa ya se pone un poquito más interesante.
En la escuela hicieron una especie de mercadillo con ropa y chorraditas, y me permití comprarme mi primera cosa totalmente inútil por la increíble cantidad de 10 yen (0.07 euros): Un tampón que ilustra un perro con cara de "no me entretienes". Ideal para sellar a la gente en la frente. Ahora que lo pienso, dado que los tampones están en desuso, lo primero que me ha venido a la cabeza al escribirlo ha sido otro tipo de tampón...
martes, 20 de enero de 2015
El examen bien, gracias.
Hoy voy a hablar de la situación con la que me he topado de brucesWillis sin haberla previsto.
Resulta ser que yo venía con la idea de estudiar y vivir. Vivir. Definámoslo. Dícese de vivir en condiciones estudiantiles mínimas donde los gastos son para cosas no superfluas.
Y ahora definamos lo que me pasa en Japón: Gastos.
Me paso el día en el escritorio estudiando y queriendo hacer mil cosas por ahí. Probar mil platos, entrar a mil sitios, visitar esto y aquello. No os hacéis ni la más ligera idea de TODO lo que hay por aquí. Y bueno, alguna cosa hago. Pero si por mi fuera, me pasaba el día en la calle, comiendo de todo, viendo todo. Y eso no puede ser.
Me he venido con un presupuesto de un año, y un margen de algo más por si se da el caso de quedarme aquí un segundo año. Y ese presupuesto es el de una vida austera. Claro, llego y veo mil y una historias que no me sirve de absolutamente nada que quiero comprar. Pero no puedo gastarme ese dinero porque significaría (en caso extremo) el fin de mis días aquí. Y recordemos que la prioridad es estudiar. No obstante, como es el primer mes, la novedad, y los gastos extraordinarios, voy a darme un poco de margen.
Hoy voy a hablar de la situación con la que me he topado de bruces
Resulta ser que yo venía con la idea de estudiar y vivir. Vivir. Definámoslo. Dícese de vivir en condiciones estudiantiles mínimas donde los gastos son para cosas no superfluas.
Y ahora definamos lo que me pasa en Japón: Gastos.
Me paso el día en el escritorio estudiando y queriendo hacer mil cosas por ahí. Probar mil platos, entrar a mil sitios, visitar esto y aquello. No os hacéis ni la más ligera idea de TODO lo que hay por aquí. Y bueno, alguna cosa hago. Pero si por mi fuera, me pasaba el día en la calle, comiendo de todo, viendo todo. Y eso no puede ser.
Me he venido con un presupuesto de un año, y un margen de algo más por si se da el caso de quedarme aquí un segundo año. Y ese presupuesto es el de una vida austera. Claro, llego y veo mil y una historias que no me sirve de absolutamente nada que quiero comprar. Pero no puedo gastarme ese dinero porque significaría (en caso extremo) el fin de mis días aquí. Y recordemos que la prioridad es estudiar. No obstante, como es el primer mes, la novedad, y los gastos extraordinarios, voy a darme un poco de margen.
lunes, 19 de enero de 2015
Igual Alaska no hubiera tenido tanto éxito si su canción hubiese sido "estudiando" en lugar de "bailando". Entre tanto, acabo de ver en la tele que venden cartas para coleccionistas de muchachitas en posturas sugerentes y alegres llamadas "GF". Qué grande Japón.
Mañana tengo mi primer examen, aunque creo que sería más correcto llamarlo "control".
Hago un pequeño inciso para comentar que ahora en la tele están echando un programa donde entrevistan a extranjeros aleatoriamente en el aeropuerto y la gran mayoría habla japonés, lo cual me llena de
sábado, 17 de enero de 2015
Hagamos una lista de las cosas que he aprendido durante mi primera semana en Japón:
- El invierno no es terriblemente insoportable. Llueve rara vez, sólo hace aire frío.
- Para los japoneses la prioridad es ayudar (o no estorbar) al prójimo.
- Toda la comida contiene pequeños trazos de cocaína. Todo está muy bueno, incluso lo que en España no me gustaría.
- Todo es más pequeño. Las casas, la gente y las cosas de uso diario. Pero parece que todo está en una medida justa.
- Vivir no es terriblemente caro. Hay muchos sitios donde se puede comprar o comer por un módico precio. El problema es que absolutamente todo lo que te rodea está hecho para que gastes, así que supone un goteo continuo (y doloroso) para el bolsillo.
- El invierno no es terriblemente insoportable. Llueve rara vez, sólo hace aire frío.
- Para los japoneses la prioridad es ayudar (o no estorbar) al prójimo.
- Toda la comida contiene pequeños trazos de cocaína. Todo está muy bueno, incluso lo que en España no me gustaría.
- Todo es más pequeño. Las casas, la gente y las cosas de uso diario. Pero parece que todo está en una medida justa.
- Vivir no es terriblemente caro. Hay muchos sitios donde se puede comprar o comer por un módico precio. El problema es que absolutamente todo lo que te rodea está hecho para que gastes, así que supone un goteo continuo (y doloroso) para el bolsillo.
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